El senador y líder del Centro Democrático dijo que en vísperas de las elecciones lo vuelven a insinuar como asesino. “Nada creíble que me comprometa”, dijo sobre la masacre del Aro y el asesinato del defensor de derechos humanos José María Valle.

En respuesta al fallo del Tribunal Superior de Medellín que pidió investigarlo por su presunto conocimiento en dos masacres perpetradas hace 20 años por paramilitares en Antioquia, cuando era gobernador, el senador Álvaro Uribe Vélez manifestó que es “un combatiente de las ideas, pero no un delincuente”. A través de su cuenta personal en Twitter, el congresista señaló que sobre la masacre del Aro y el asesinato del defensor de derechos humanos, José María Valle, “llevan miles de folios en esas investigaciones, toda clase de precisiones en mi contra. Nada creíble que me comprometa”.

Y agregó: “Ahí están la bitácora del helicóptero de la Gobernación de Antioquia, los testimonios de los pilotos, discutí con Jesús María Valle, de frente y en público, como suelo hacerlo, en defensa del general Carlos Ospina y en vísperas de elecciones vuelven a insinuarme como asesino”. El líder del partido Centro Democrático, además, dijo que el general Ospina, quien era el comandante de la Cuarta Brigada, era un soldado ejemplar. “¡Será que tengo derecho a que me proteja la Comisión Interamericana!”

Asimismo, la sentencia asegura que los ganaderos Jaime Alberto y Francisco Antonio Angulo Osorio, cuya condena a 30 años de cárcel fue ratificada, también fueron señalados como cerebros del homicidio del abogado Valle y de la masacre de El Aro, perpetrada en 1997 en el municipio de Ituango. El fallo también indica que los ganaderos asistieron a una reunión en la que estuvo el entonces secretario de gobierno de Antioquia, Pedro Juan Moreno –ya fallecido– y allí se determinó la necesidad de “silenciar al doctor Valle”.

Según la sentencia, en la planificación de las masacres “participaron varias personas más, varias de ellas están muertas y otras no han sido siquiera vinculadas a las mismas, en especial de quienes hacían parte de las instituciones estatales, Gobernación de Antioquia, Fuerzas Militares y Policía”, entre otros. La matanza de La Granja dejó, en 1996, cuatro personas muertas y decenas de desplazados, y al año siguiente fue perpetrada la de El Aro, con 15 víctimas mortales.

Sacada: www.elespectador.com

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