En el estadio Alejandro Morera Soto, en Alajuela, Costa Rica se instalaron 864 paneles fotovoltáicos que, desde 2015, brindan la electricidad necesaria para alimentar las lámparas. Requirió una inversión de US$ 393.000.

En el estadio Alejandro Morera Soto, en Alajuela, Costa Rica, las noches de fútbol también se iluminan gracias al sol. En total ,se instalaron 864 paneles fotovoltáicos que, desde 2015, brindan la electricidad necesaria para alimentar las lámparas.

Esto lo convirtió en el primer estadio en Centroamérica y México en apostar por la energía solar.

“Este es un país futbolero y, previo al estadio, las preguntas sobre energía solar eran si funcionaba o no y cuán cara  resultaba la tecnología; preguntas que obedecen más a una barrera de educación y no a las posibilidades reales de la tecnología”, comentó Alejandro Brenes, CEO de la empresa Enertiva.

Para Brenes, la decisión de involucrarse en el proyecto se presentó como una oportunidad para desmitificar la energía solar y educar a la población sobre esta tecnología, aprovechando un tema tan popular como el fútbol. “Al final le estamos metiendo un gol a las emisiones de carbono”, resaltó.

Los participantes del I Congreso Latinoamericano sobre Sostenibilidad, Ecología y Evolución (SEE) podrán conocer de primera mano este y otro proyecto desarrollado por Enertiva en el marco de las giras técnicas.

SEE se realizará del 26 al 29 de setiembre del 2018 en Parque Viva (La Guácima, Costa Rica). Busca posicionarse como un espacio de encuentro para latinoamericanos, donde se puedan compartir lecciones aprendidas y se promuevan sinergias para impulsar la sostenibilidad desde el sector privado, académico y gubernamental.

LatinClima está apoyando el congreso desde la curaduría de la agenda académica, la cual incluirá contenido en seis ejes temáticos: Agricultura, Cambio Climático, Conservación, Transición Energética, Turismo, Urbanismo & Transporte.

Un proyecto pionero

En el 2013, como equipo de fútbol, la Liga Deportiva Alajuelense participaba activamente en la Liga de Campeones de la Confederación de Norteamérica, Centroamérica y el Caribe de Fútbol (CONCACAF). La mayoría de los partidos se jugaban de noche y CONCACAF exigía requerimientos de iluminación en la cancha de los estadios que fueran sede.

A eso se sumó que el estadio Alejandro Morera Soto estaba siendo considerado por la Federación Internacional de Fútbol (FIFA) como sede del Mundial de Fútbol Femenino Sub-17, que se disputaría en el 2014 en Costa Rica.

Para Antonio Castro, Jefe de Mantenimiento del estadio Alejandro Morera Soto, eso representaba una oportunidad para mejorar la infraestructura en cuanto a camerinos, butacas, etc. “Pero, para optar por ese dinero, el estadio debía invertir en mejorar su sistema de iluminación”, dijo Castro.

De esta forma, el estadio cambió su iluminación de cara al Mundial de Fútbol Femenino Sub-17. Pero, mes a mes, el jefe de mantenimiento empezó a notar un incremento significativo en la factura por concepto de electricidad. “Algunos meses, la factura nos llegaba en tres millones de colones (unos US$ 5.292)”, manifestó Castro.

Fue entonces cuando empezaron a implementar una serie de medidas en pro del ahorro energético. Sin embargo, el gasto principal provenía del consumo derivado del sistema de iluminación de la cancha, el cual se calculó en un 80% del total.

La esencia del negocio descansa en esa cancha, por lo que se vieron obligados a buscar alternativas de solución más allá del ahorro energético. Eso los llevó a tocarle la puerta al Instituto Costarricense de Electricidad (ICE), el cual les ayudó a realizar un análisis de comportamiento de consumo.

En el caso del estadio, el problema no estaba en el consumo por kilowatt-hora (kWh) sino en los picos de demanda. Estos eran los que disparaban el gasto debido al esquema de tarifa en la que se encontraba el estadio. “El estadio tenía un perfil energético cuya demanda era alta pero en determinados momentos, y eso representaba picos en el consumo”, detalló Brenes.

El ICE vio una oportunidad de trabajar con el estadio Alejandro Morera Soto para convertirlo en proyecto piloto de energía solar. Fue así como el estadio se sumó al Plan de Generación Distribuida por 15 años.

“El medidor funciona como una cuenta bancaria de electricidad. El estadio tiene un superávit en el día, que inyecta a la red de distribución nacional para que lo consuma el panadero, cualquier tienda o vecino. Eso le da un número de tantos kWh a favor. En la noche, cuando el estadio realiza el consumo, esa demanda se le va descontando a ese superávit. Al final del mes, lo que se hace es una resta entre lo que se tiene a favor y en contra”, explicó Brenes.

Si bien el estadio sigue operando bajo esas reglas, las condiciones del Plan de Generación Distribuida ya cambiaron. Actualmente, la electricidad generada durante el día va a la red, pero el ICE solo reconoce el aporte hasta un tope de 49%.

“El ICE implementó este plan piloto también para dar a conocer las diferentes tecnologías que existen, como solar y biomasa”, agregó Brenes.

Tras obtener la viabilidad técnica y ambiental por parte del ICE, el estadio recurrió a la Asociación Costarricense de Energía Solar(ACESOLAR) –también moderador de SEE- y a la Cooperación Alemana para el Desarrollo (GIZ) para elaborar el cartel de licitación.

De la lista de proveedores autorizados por el ICE, el estadio eligió a ocho para enviarles el cartel de licitación. Así fue como se le adjudicó el proyecto a Enertiva, que ofrece 25 años de garantía a los paneles que instales y estos tienen una vida útil de 40 años.

El estadio cumplió ya tres años de estar funcionando con paneles solares y, según Castro, han logrado una reducción del 90% en el monto de la factura eléctrica. Incluso, hay meses en que solo pagan 4.500 colones (unos US$ 7,93), correspondientes a la tarifa mínima.

“Después del estadio, muchas empresas mostraron interés en la energía solar”, destacó Brenes.

Derribando mitos

Para Brenes, el primer mito que se tiene con respecto a la energía solar está en la inversión inicial. En el caso del estadio, y debido a su tamaño, la instalación de los paneles requirió una inversión de US$ 393.000. A eso hubo que sumarle que se debió reforzar el techo e instalar pararrayos. Entonces la inversión final rondó los US$ 500.000.

En este caso, esa inversión inicial la asumió la empresa Gravitón y el retorno de la misma se calculó en seis años. Pasado ese plazo, todo el ahorro generado le queda a la Liga Deportiva Alajuelense.

Actualmente, Enertiva está implementando un esquema donde es la empresa de energía solar la que asume esa inversión inicial. “En otros países de Centroamérica, a excepción de Costa Rica y Nicaragua, donde es ilegal, le preguntamos al cliente cuánto paga por electricidad. Le ofrecemos que nos pague el 80% de ese monto y, al cabo de unos años, el activo es suyo”, explicó Brenes.

Para saber si la energía solar es rentable o no, Brenes recomienda realizar un estudio de consumo y tarifa. Al saber qué es exactamente lo que el distribuidor de electricidad les está cobrando en la tarifa, las empresas empiezan a tomar conciencia de su consumo y realizan ajustes en su operación para optimizarla.

“La gente desperdicia mucha electricidad sin saber. Por eso, lo primero que hay que hacer es eficiencia energética y ya luego, en un segundo paso, se busca las soluciones en energía solar”, dijo Brenes

En este sentido, y según el CEO de Enertiva, las pequeñas y medianas empresas son las que están viendo beneficios en la energía solar.

El segundo mito con respecto a la energía solar está en los riesgos asociados y el proyecto del estadio también es innovador en su planteamiento. En este caso, Enertiva garantizó la producción y eso permitió tercerizar el riesgo,; es decir, si no se genera lo acordado en el contrato, la empresa expande el sistema o cubre la diferencia a nivel monetario.

“Los paneles se compran por 25 años y por eso es que nosotros garantizamos la producción. Tenemos una División de Operación y Mantenimiento, que ofrece mantenimiento preventivo y correctivo así como el monitoreo diario”, explicó Brenes.

Actualmente, en la mayoría de los países la energía solar es rentable. Entonces, ¿por qué en algunos florecen los proyectos y en otros no? Para Brenes, la clave está en las políticas regulatorias que acompañan la implementación de la tecnología.

“La tecnología y el conocimiento ya está, no es nada nuevo. Ya es una tecnología muy probada. La nueva capacidad energética del mundo viene por la energía solar. Esta es una apuesta donde hay ganadores y perdedores; y sí, entre los perdedores están las distribuidoras que ven disminuido su poder ante el auge del poder del consumidor”, manifestó Brenes.

De hecho, y según el CEO de Enertiva, se están observando dos tendencias a futuro. La primera es el incremento de los desertores de la red. Estas son personas que deciden desconectarse de la red de distribución y producir su propia electricidad para autoconsumo. El riesgo está en contar con sistemas de respaldo cuando se tienen momentos de alta demanda.

La segunda tendencia está relacionada con los bitcoins, que son una criptomoneda de código abierto que utiliza la tecnología entre pares para operar al margen de bancos u otra autoridad central. En el caso de la electricidad, se está viendo su potencial para realizar transferencias energéticas de consumidor a consumidor.

“Ambas tendencias presentan una serie de retos y aún resta resolver la parte de regulación, pero son cosas que ya se están observando”, dijo Brenes.

Sacada: www.elespectador.com

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