En carta al exmandatario, la pastora Claudia Rodrguez de Castellanos, líder de de esa iglesia, le dice que da a un paso al costado y se retira del Centro Democrático. Discrepancias en la conformación de las listas al Congreso sería la motivación.
El expresidente y hoy senador Álvaro Uribe y su partido, el Centro Democrático, perdieron uno de los aliados claves de cara a las elecciones a Congreso y Presidencial de 2018: el movimiento cristiano que lidera la exsenadora y ex embajadora en Brasil Claudia Rodríguez de Castellanos y su esposo, César Castellanos, pastores y líderes de la iglesia Misión Carismática Internacional, una de las más fuertes y con mayores seguidores en el país.

“Durante más de una década media, con responsabilidad, firmeza, compromiso y lealtad, la organización Claudia Rodríguez de Castellanos ha construido a su lado una visión de Estado, donde multitud de familias en Colombia y el exterior han apoyado la labor política de forma desinteresada. Han sido años muy importantes en pro de Colombia, sin embargo, es el momento de dar un paso al costado, retirarnos de Centro Democrático y continuar sirviendo a nuestra nación; usted conoce los motivos, razón por la que no se exponen”, le escribe Rodríguez al exmandatario en una carta, notificándole la decisión.

Según ha trascendido, el distanciamiento se debe a los desacuerdos en la conformación de las listas al Congreso en el Centro Democrático. El apoyo de la organización cristiana al uribismo le había significado, en 2014, la elección de tres de sus fichas: Orlando Castañeda en Senado y Esperanza Pinzón y Johana Cháves en la Cámara de Representantes. Para el próximo año, se hablaba de que la misma Claudia Rodríguez quería aspirar mantener esas cuotas e incluso aumentarlas, siendo ella misma una posible candidata. Y en algún momento se llegó a ventilar la posibilidad incluso de ser precandidata presidencial en el uribismo.

La Misión Carismática Internacional fue una de las iglesias cristianas más activas en la campaña por el No en el plebiscito del 2 de octubre de 2016, con el que se buscaba refrendar los acuerdos de paz firmados con las Farc. “Independiente que la organización Claudia Rodríguez de Castellanos ya no esté directamente relacionado con el Centro Democrático, seguiremos trabajando por planes, programas y programas, así como por aquellas acciones que nos unan en beneficio del pueblo colombiano”, concluye la citada misiva.

Aún no es claro el camino que escogerá Rodríguez de Castellanos, aunque uno de los más probables sea unir fuerzas con el proyecto Colombia Justa-Firmes, el movimiento político que busca unir a las iglesias cristianas evangélicas del país, que se sigue afianzando y que tendrá listas al Senado y a la Cámara en diferentes departamentos, y candidato presidencial en 2018.

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